¿Te preguntas porqué estás aquí?

Sí… nosotros también, y por ello nos gusta estudiar a la especie humana. ¿Porque el ser humano ha logrado invadir el planeta tierra?, ¿cómo se ha adueñado de toda la vida que habita en el?, ¿que lo hace diferente?. La respuesta está en el lenguaje, pero no el lenguaje objetivo. La característica realmente única de nuestro lenguaje no es la capacidad de transmitir información objetiva sobre el entorno que nos rodea. Más bien es la capacidad de transmitir información acerca de cosas que no existen en absoluto.

Leyendas, mitos, dioses y religiones aparecieron por primera vez con la revolución cognitiva entre hace 70 mil a 30 mil años. Muchos animales y especies humanas podían decir previamente «¡Cuidado! ¡Un león!». Gracias a la revolución cognitiva, adquirimos la capacidad de decir: «El león es el espíritu guardián de nuestra tribu». Esta capacidad de hablar sobre ficciones es la característica más singular de nuestro lenguaje.
Es relativamente fácil estar de acuerdo en que solo los humanos pueden hablar sobre cosas que no existen. En cambio, nunca convenceremos a un mono para que nos dé un plátano con la promesa de que después de morir tendrá un número ilimitado de bananas a su disposición en el cielo de los monos.

Pero ¿por qué es eso importante? Después de todo, la ficción puede ser peligrosamente engañosa o perturbadora. A simple vista, podría parecer que la gente que va al bosque en busca de hadas y unicornios tendría menos probabilidades de supervivencia que la que va en busca de setas y ciervos. Y si uno se pasa horas rezando a espíritus guardianes inexistentes, ¿no está perdiendo un tiempo precioso, un tiempo que invertiría mejor buscando comida, luchando o fornicando?
Pero la ficción nos ha permitido no solo imaginar cosas, sino hacerlo colectivamente. Podemos urdir mitos comunes tales como la historia bíblica de la creación, los mitos del tiempo del sueño de los aborígenes australianos, y los mitos nacionalistas de los estados modernos. Ahí es cuando se generan realidades, en medida que más personas crean en un mito, una ficción se convierte en realidad para ese grupo de personas. Un grupo grande de personas creyendo los mismos mitos se traduce en sociedades. Un orden imaginado que nos permite organizarnos en millares y por tanto, dominar el planeta tierra.

El deseo por conocer los mitos religiosos no nace de la creencia de que en alguno de estos relatos vayamos a encontrar “la verdad”, sino porque son el cimiento de nuestra sociedad. Los mitos religiosos muestran los patrones básicos de una cultura, nos dicen el temperamento de un amplio grupo de humanos y de naciones enteras, son la esencia que dicho grupo ha tomado como sentido a su existencia.

Los mitos son clave para apenas empezar a especular sobre las posibles respuestas de las preguntas que nos atañen. Debemos conocer las ficciones que hemos creado y por las cuales hemos llegado hasta donde estamos. Por eso las estudiamos todas para finalmente exponerlas con espectáculos. Nos sumergimos en su imaginativa y por un breve lapso de tiempo las hacemos nuestras ficciones. Después de un estudio extenso de los diferentes mitos tanto religiosos como de otros tipos, planteamos una visión para los años que aun están por venir.

No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos. Es nuestra eterna curiosidad empujada por nuestra capacidad de imaginar lo que nos hace seguir construyendo sociedades cada vez más complejas. Si la imaginación es la capacidad que nos hace ser quienes somos y toda nuestra vida es una ficción, imaginación colectiva que crea realidades. ¿Porque no imaginar nuestra propia ficción? Ahí nace Ancestral Society. Creamos ficción por medio de espectáculos, para salir por un instante de una ficción más grande.

Sin embargo, durante la búsqueda, no podemos quedarnos sentados frente a un libro. Finalmente es incierto qué algún día responderemos aquellas preguntas iniciales. Durante este proceso lleno de incertidumbre, creemos necesario llevar al máximo nuestras sensaciones y emociones. Así, Ancestral Society se define como una sociedad de curiosos que consultan a otros aún más curiosos, pero que en el proceso se divierten produciendo espectáculos combinados con festejo, baile y goce. Porque podemos estar seguros de una cosa: solo hay una manera de pasarla bien durante nuestra frágil existencia, y esta es bailando en comunión.

Mitos

Para comenzar nuestra implacable búsqueda debemos explorar nuestro hábitat. Empezamos a manipular el planeta tierra sin pleno conocimiento de su funcionamiento y ahora estamos inmersos en un problema ecológico. El futuro apunta a la manipulación de nuestra especie para convertirnos en super humanos, pero sin tener pleno conocimiento de la mente y la consciencia. ¿No es este un error conocido?

Es indudable los avances que hemos logrado como especie, sin embargo ¿el precio a valido la pena? Al igual que el delgado equilibrio que hace funcionar a todo el planeta es muy factible pensar que nosotros también deberíamos vivir igual. Todo debería reducirse en la palabra…equilibrio.
Algunos mitos humanos no son solo ficción que ayudan a consolidar sociedades, o a manipular a las masas, son también sabiduría de cómo vivir en este mundo en equilibrio y armonía. Ayudan a las personas a comprender su relación con los antepasados y el mundo natural. Contienen conocimientos culturales y espirituales de muchos tipos, codificados en narraciones sagradas, símbolos y personajes.

El mito es la apertura secreta a través de la cual las energías inagotables del cosmos se vierten en las manifestaciones culturales humanas.

En Ancestral Society comenzamos abordando los mitos antiguos hasta los modernos, para finalmente formular visiones del futuro.

Inspiración

La naturaleza es lo más bello que siempre podremos contemplar sin limitantes. Que afortunados somos al caminar tranquilamente por un bosque, de pie junto al mar en un día salvaje de invierno observando las olas rompiendo en la orilla, escuchando el zumbido de los insectos en un cálido día de verano o el sonido de las aguas cristalinas de un arroyo de montaña. Dondequiera que estemos, la belleza de este planeta se hace presente, el único lazo real con la eternidad.

Pasar tiempo en la naturaleza nos ayuda a sumergirnos en la inmensidad de la imaginación. Una poderosa herramienta mágica que permite tener una visión más profunda de la vida y nos brinda el espacio para que los impulsos del alma tomen forma y entonces crear.

La creatividad es lo que hemos tomado como sentido a este conjunto de momentos que llamamos vida. Es un lugar al que nuestra conciencia tiene acceso, nuestra comprensión de la vida tiene una visión más global y los patrones más grandes se nos aclaran.

No sé de un solo tratado, antiguo o moderno, que pueda proporcionarme una explicación convincente del medio físico que me rodea. La mitología es lo que más se acerca a lo que ando buscando.

Henry David Thoreau